En nuestro caso, la X es tanto un enigma como muchas certezas. Es el cruce de caminos de muchos artistas y una marca en el mapa de esta aventura tan pirata. Es también el símbolo de resistencia y soberanía que distingue al español americano y mestizo de la lengua peninsular. Es nuestra firma anónima y analfabeta. Es un valor romano relacionado con la creatividad en el fútbol. Y es símbolo de la incógnita indescifrable de cómo esto ha durado diez años.